# 2. Quien Pague Más Dinero se Convierte en el Anfitrión

Para una ciudad, la única cosa más complicada que completar el proceso de ofrecimiento Olímpico es completar el proceso de “Ya no tenemos gente sin hogar y todo es hermoso aquí”. El COI lo estudia todo, desde las sedes deportivas de la ciudad, infraestructura de transporte y capacidades de alojamiento hasta la actitud de los ciudadanos mismos. ¿Saben por qué las Olimpiadas del 2012 no se celebraron en París? Porque hubo una huelga general el día que el COI visitó la ciudad, y el transporte público estaba detenido. Así de fácil. Ya no hay Olimpiadas para tí, Francia. Buena suerte para la próxima. No puedes fingir estar listo para alojar a miles de personas para el evento de una vida.

“No son nuestras casas reales, pero así lucirán, lo prometemos…”

Y muchos dólares llegan muy lejos al intentar persuadir a los miembros del COI de que elijan a tu ciudad. Algunos investigadores de las Olimpiadas de Invierno de Nagano 1998 descubrieron que se gastaron decenas de miles de dólares en “cortejar” a cada miembro del COI. Mientras Salt Lake City les daba a los miembros del comité pequeñas cámaras fotográficas desechables como recuerdos, los japoneses les daban cámaras de video extremadamente caras, como si fueran caramelos. De hecho, en tiempos en los que el límite de precio en regalos para el COI era de $200 dlls, el contingente japonés gastó un promedio de $5,700 en cada miembro del comité. Al final, gastaron cerca de $24,000,000 en su oferta, quintuplicando la cantidad gastada por Salt Lake City. Por supuesto, no toda esta información fue inmediatamente transparente, ya que Nagano destruyó todos sus registros de gastos antes de que alguien les pusiera la mano encima.

Así pues, no fue ninguna sorpresa que Salt Lake City tirara la casa por la ventana la siguiente vez que tuvo oportunidad de cortejar al COI. Después de fracasar en hospedar los juegos cuatro veces seguidas, el comité americano endulzó a los miembros locales del COI con más de “un millón en efectivo, regalos, viajes de ski y becas”. Una vez que explotó el escándalo, hubo que llamar a nada menos que Willard “Mitt” Romney para limpiar el desastre.

# 1. La Gente Pobre es Empujada Fuera del Camino para Hacer Espacio

Una forma en la que las ciudades consiguen dinero para ofrecer hospedar las Olimpiadas es prometiendo a sus ciudadanos que todo valdrá la pena. Al final de todo, tendrán espacios deportivos de clase mundial, nuevos complejos habitacionales, incontables oportunidades de trabajo durante la preparación de los juegos, toneladas de ingresos y un legado de fondos para promover programas deportivos para la juventud de la ciudad. ¿Qué hay de malo en eso?

Terribles condiciones de tráfico y leyes tipo dictadura, son un pequeño precio para disfrutar de deportes que nunca te han interesado.

Bueno, todas esas sedes y hospedajes tienen que ponerse en algún lado, y usualmente “algún lado” es donde está la gente pobre. Treinta mil residentes de Atlanta fueron desalojados para los juegos de 1996, y en 1988, 720,000 personas fueron forzadas a abandonar sus hogares en Seúl. Aquellos desafortunados sin un techo sobre sus cabezas fueron reubicados fuera de la vista durante los juegos, aunque nada se compara con Beijing, donde 1,500,000 chinos fueron desalojados de sus hogares en preparación a las Olimpiadas de 2008.

Aún si los residentes no son desalojados por la fuerza, pueden esperar que sus rentas se eleven tan alto que no puedan darse el lujo de vivir en sus hogares. En cuanto a todas esas hermosas sedes deportivas, actualmente 21 de los 22 estadios que se construyeron en Grecia son ahora colonias de vagabundos y santuarios de mierda de paloma. Pero hey!, todo vale la pena para que podamos determinar de una vez por todas qué país es el mejor en nado sincronizado.

“No podría sentirme más orgulloso de mi país!”

Via: Cracked

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