tecnologias-modernas-viejas-01

Con la ciencia moderna inventando nuevas cosas tan rápido que nuestro teléfonos celulares son obsoletos después de 48 horas de haberlos comprado, tendemos a asumir que las cosas geniales de nuestra vida diaria son relativamente, innovaciones nuevas. Pero esa impresión a menudo se encuentra ridículamente lejos de la realidad. Muchas de las tecnologías que aparentan ser modernas son, en verdad, mucho, muuucho más viejas de lo que creen.

#5. La máquina de Fax fue inventada antes de la Guerra Civil

tecnologias-modernas-viejas-02

A menos de que seas fanático de los aparatos de la ‘vieja escuela’ o que vivas en Japón, probablemente pienses en la máquina Fax como ese misterioso aparato recolector de polvo abandonado en alguna esquina de tu oficina. Pero algunos de nosotros recordamos los tiempos en el que estas asombrosas máquinas nos evitaban el tener que esperar más de una semana a que el servicio postal entregara (o extraviara) nuestros documentos. Y no fue hace demasiado tiempo –antes del correo electrónico — que el Fax era el rey en esta super-carretera de la información.

rsz_fax

Realmente inventado en …

En 1843. Esto significa que los faxes, que utilizan líneas telefónicas para transmitir los datos, precedieron a los teléfonos (el primer teléfono fue patentado en 1876). Imagina que tan fuerte hubieras gritado “Ah pero que estupidez!” si durante la película Lincoln uno de los personajes se hubiera levantado a enviar un fax.

tecnologias-modernas-viejas-04

“… algo sobre una obra de teatro, no presté demasiada atención…”

Pero es cierto. La Guerra Civil de Estados Unidos estaba aun a dos décadas de iniciar, y Charles Dickens publicaba su famosa obra “Un Cuento de Navidad”, cuando la máquina de fax fue construida por un inventor escocés llamado Alexander Bain. Acababa de patentar también el primer reloj eléctrico, y a parte de ser un pionero de la electricidad, Bain disfrutaba el jugar y experimentar con las tecnologías de la comunicación. También inventó un sistema de cronometraje eléctrico utilizado en los motores del ferrocarril.

Era el siglo 19. Inventar cosas y el tifus eran los únicos pasatiempos.

Era el siglo 19. Inventar cosas y el tifus eran los únicos pasatiempos.

El telégrafo eléctrico era una tecnología sumamente nueva, pero a Bain no le impresionaba demasiado. El se dio cuenta que si la transmisión era lo suficientemente buena para transmitir el sonido del código Morse, debería serlo igualmente para transmitir imágenes.

"El mundo por fin sabrá como luce mi entrepierna."

“El mundo por fin sabrá como luce mi entrepierna.”

Pero antes de que alguien pudiera explicarle al confundido Bain que imagen y sonido son dos cosas completamente diferentes,  el ya había convertido su reloj eléctrico en un scanner de imágenes y se lo había adherido al telégrafo. Suponemos que fue más complicado de lo que suena. Pero, ¿funcionó? ¡Pero por supuesto maldita sea! De hecho, se veía así:

"Nada como lo que puedas comprar hoy en Office Depot"

“Nada como lo que puedas comprar hoy en Office Depot”

Algunos otros inventores modificaron un poco su diseño, y para 1899, las oficinas de la prensa ya estaban utilizando el sistema. Claro, tomaba de 20 a 30 minutos el enviar una sola fotografía, pero era enormemente más rápido que esperar a que te la llevaran en caballo.

#4. La calculadora fue inventada en 1640

tecnologias-modernas-viejas-08

Tal vez podría parecer que el instrumento favorito para hacer trampa en los exámenes de matemáticas no debería estar en esta lista. Y parece razonable, todo el mundo sabe que las calculadoras llevan en el mundo ya algunos años, Kraftwerk escribió algunas canciones de amor sobre ellas allá por 1981, así que las calculadoras debieron aparecer algunas décadas antes que eso, ¿cierto?. Vamos a ir a lo seguro y diremos que fueron inventadas en… ¿1960?

¿1860? ¿No?

Bueno, a la mierda entonces.

Realmente inventada en…

Ay mis queridos amigos… 1640.

"He hurtado vuestra calculadora."

“He hurtado vuestra calculadora.”

Sip, allá por mediados del siglo 17, justo después de que los peregrinos descendieran del Mayflower a la Bahía de Plymouth, y el resto del mundo lidiaba con numerosas plagas y con el movimiento barroco, un hombre ignoró las desgracias de la vida diaria con el único objetivo de hacer de la matemática algo menos despreciable.

Los bolsillos en aquella época, eran mucho, mucho más grandes.

Los bolsillos en aquella época, eran mucho, mucho más grandes.

A la tierna edad de 16, el francés y chico maravilla Blaise Pascal había entendido ya como funcionaba la presión del aire y el vacío, además de colaborar con un tratado formativo de geometría proyectiva (que por supuesto sabemos de lo que se trata pero no los aburriremos con nuestros conocimientos). Un día decidió darle a su padre (un contador de impuestos que pagó la educación de Pascal) un regalo, pero nada tradicional como una figurita hecha de macarrones o unos calcetines. Al ver que su padre trabajaba con una cantidad obscena de números para ganarse la vida, se le ocurrió una idea: rompería con todas las barreras tecnológicas de la época y construiría para su padre una máquina para calcular.

Después de algunas pruebas y errores, Pascal se las ingenió para construir la primera calculadora mecánica, que sería conocida como la Pascalina.

No deben confundirlo con mescalina, que fue exactamente lo que utilizó para inventarla... jaja no

No deben confundirlo con mescalina, que fue exactamente lo que utilizó para inspirarse… jaja no

La Pascalina resolvía las operaciones de manera muy ingeniosa: Los números requeridos eran colocados en los rodamientos, los cuales giraban y hacían que la máquina arrojara los resultados correctos en una pequeña ventana en la tapa. Técnicamente esta máquina sólo era capaz de sumar, pero era completamente posible restar (al hacer el proceso al revés), multiplicar (al repetir las sumas), y dividir (al repetir las restas). Fue calibrada específicamente para hacer cálculos relacionados al dinero, y en sus ajustes incluso se podía configurar entre divisas inglesas y francesas.

Pascal construyó aproximadamente 50 calculadoras Pascalinas, en un intento por venderlas. Nunca lograron un éxito comercial, tal vez porque se adelantaron 200 años a su época. Algunas de estas “increíblemente duraderas” calculadoras sobreviven hasta nuestros días, exhibiéndose en museos y al mismo tiempo burlándose de tus modernos aparatos destinados a averiarse tres años después de adquirirlos.

Longevidad...

“Muere de envidia estúpido y frágil iphone”

Hoy, las calculadoras mecánicas están casi extintas, e incluso sus sucesores digitales se esfuerzan por mantenerse en el mercado, derrotadas al parecer por los nuevos teléfonos. Pero el hecho de que las funciones básicas de todas las calculadoras modernas hayan podido ser realizadas por una pequeña caja metálica construida por un adolescente del siglo 17 nos hace pensar sin duda, en la grandeza de Pascal.

#3. Los lentes de contacto existen desde el siglo 19

tecnologias-modernas-viejas-13

Los ojos son tan preciados como vulnerables, así que la ciencia, por supuesto, ha pasado mucho tiempo jugando con ellos. Sin embargo, en este caso, sus esfuerzos han rendido maravillosos frutos: Desde que los lentes de contacto obtuvieron la aprobación de la FDA en 1971, hemos disfrutado de una alternativa a esos horribles lentes de nerd, además de poder cambiar nuestra aburrida vida para dar un salto a la fama usando ojos del mismo color que los de Elizabeth Taylor. Si eso no es progreso, no sabemos lo que es. Pero estas  diminutas maravillas son algo moderno ¿cierto?, en esta ocasión no pueden engañarnos.

Elizabeth Taylor Eyes (3)

Realmente inventados en…

1888, el año en el que Jack el destripador aterrorizaba las calles de Londres y Alemania cambiaba tres veces de Kaiser (tal vez no decidían cual de ellos tenía el bigote más varonil).

El ganó.

El ganó.

A parte de la problemática era en la que vivía, hay dos cosas que necesitan saber sobre el inventor alemán Adolf Fick: Provenía de una familia de genios, todos ellos con una fuerte inclinación a investigaciones pioneras, y su campo de elección fue la oftalmología, así que esencialmente pasó sus días picando ojos con cualquier cosa que tuviera a la mano. Con lo dicho anteriormente, no resulta extraño que era sólo cuestión de tiempo para que descubriera una nueva manera de mejorar la visión sin la necesidad de los anteojos.

Si no mejora tu visión, al menos puedes matar hormigas con ellos.

Si no mejora tu visión, al menos puedes matar hormigas con ellos.

El prototipo de lente de contacto de Fick, comparado con los modernos podríamos decir que eran: feos, gruesos y un insulto para los ojos. Eran esencialmente trozos de vidrio que te introducías en las cuencas oculares, estaban fabricados de vidrio soplado, cubrían la totalidad del ojo, y sólo podían ser usados durante algunas horas antes de que los gritos de dolor superaran los beneficios de una mejor visión.

Pero bueno, al menos no tenías que verte como un nerd todo el tiempo.

Pero bueno, al menos no tenías que verte como un nerd todo el tiempo.

Fick probó su invento en conejos, después en cadáveres humanos, y finalmente en sí mismo. (Queremos pensar que los lavaba después de cada uso.) Después de usarlos durante dos horas y observar que ninguno de sus globos oculares explotaba, seis voluntarios se ofrecieron para ser los primeros usuarios de los lentes de contacto.

Y aunque los lentes de Fick eran completamente funcionales, su naturaleza incómoda y su primitiva manufactura los hacía poco prácticos. Fick suspendió su investigación en 1902, y nadie la continuó hasta 1930.  En ese punto, la tecnología era lo suficientemente avanzada como para alcanzar un mejor desarrollo. Y para 1937, existían ya alrededor de 4,000 lentes de contacto en Estados Unidos. La única razón para que la mayoría de nosotros tuviera que esperar hasta fechas recientes para adquirirlos, eran sus exorbitantes precios.

Página 1 de 2

Siguiente